Abr 27, 2022 | LA PERA QUE INNOVA

Las abejas y su papel en nuestros campos

Respetar a los insectos es importante. En los momentos de floración, más si cabe… Y es que, las abejas polinizan una tercera parte de lo que comemos y juegan un papel importante en el mantenimiento de los ecosistemas del planeta. 

La polinización es vital para la reproducción de las plantas. En el ámbito de la agricultura, un tercio del volumen total de los alimentos que se producen se beneficia de la acción polinizadora animal, aproximadamente. Son muchos los animales que actúan como polinizadores, desde mamíferos como los murciélagos o los monos, hasta aves como el colibrí o algunos tipos de lagartijas. Sin embargo, los insectos son el principal agente en este campo,  con las abejas en cabeza. 

El papel que juegan las abejas en el medio ambiente es fundamental. De hecho, la fruta, en particular, depende en gran medida de las abejas: manzanos,  cerezos, melocotoneros… y, cómo no, los perales.

Durante el proceso de la polinización, el órgano masculino de las flores de los perales (estambre), emite los granos de polen, que, con la ayuda de los agentes polinizadores (zoogamia), fundamentalmente las abejas, y el viento (anemogamia), llegarán al órgano femenino de las flores (estigma).

Una vez allí, el polen germina y llega al ovario  donde se produce la fecundación o transformación de las flores en las semillas de los frutos. El proceso de polinización en los perales ocurre de manera cruzada, con lo que el polen de una flor debe de llegar a otra flor para poder iniciar el proceso. Ante esta idea, es fácil entender que, sin la ayuda de las abejas, nuestras dietas se volverían mucho menos ricas y variadas.

Según la ONG Greenpeace, el 75% de los alimentos que consumimos dependen de la polinización y se ha calculado que el valor económico de la labor de polinización de las abejas y otros polinizadores para la agricultura es de unos 265.000 millones de euros al año en todo el mundo, de 22.000 millones de euros en Europa y de en torno a los 2.400 millones de euros en España.

Sin abejas, los rendimientos de los campos no sólo serían considerablemente más bajos, si no que algunas especies de frutas prácticamente desaparecerían. 

Algunos de los principales cultivos polinizados por las abejas son las frutas (almendros, aguacates, arándanos, calabazas, castaños, cerezos, ciruelos, fresas, fresones, manzanos, melocotoneros, melones, moras, nísperos, perales, sandías…), las leguminosas (alfalfas, tréboles, soja, guisantes, garbanzos, judías…) y oleaginosas (colza, girasol…). 

Las abejas son esenciales para todos nosotros… 

Algunas curiosidades: 

  • Existen más de 20.000 especies de abejas, de las que más del 85% son solitarias y no viven en colmenas.
  • El 80% de las especies de abejas silvestres anidan en túneles subterráneos u otras estructuras hechas de barro, resina de plantas, piedritas e incluso caparazones de caracoles. Algunas hasta viven en los nidos que abandonan los escarabajos.
  • La abeja más pequeña del mundo, la abeja Quasihesma australiana, mide solo 2 mm. La más grande, la abeja cortadora de hojas de Indonesia, puede medir hasta 4 cm.

Según numerosos estudios, las poblaciones de abejas están disminuyendo día a día. De hecho, según Greenpeace, en Europa, el 37% de las poblaciones de abejas está en declive. Por este y otros motivos, desde hace varios años, la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) celebra cada 20 de Mayo el Día Mundial de las Abejas. Este organismo decidió crear este día para resaltar la importancia de los polinizadores, su gran contribución al desarrollo sostenible y dar visibilidad a las amenazas a las que se enfrentan.

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